Identidad corporativa versus imagen corporativa: ¿Cuál es la diferencia?
Es muy común ver que se confunda el término “imagen corporativa” con la estrategia publicitaria, el marketing o incluso con la marca en sí. Para empezar a aclarar el panorama, podemos establecer una regla simple: la imagen corporativa es estratégica, mientras que la publicidad es táctica.
Para entender cómo se construye la percepción de una institución o negocio, primero debemos diferenciar tres conceptos fundamentales:
- Identidad corporativa: Es la percepción que la propia organización tiene de sí misma. Resulta de la suma de su historia, sus valores, su cultura y sus decisiones estratégicas. Es el "ser" de la empresa.
- Imagen corporativa: Es la percepción que el público tiene sobre tu empresa. La diferencia clave con la identidad es que esta última emana de la institución (su esencia), mientras que la imagen es la interpretación, evocación y lectura que la gente hace de esos actos a partir de sus propias experiencias, creencias y sentimientos.
Cuatro principios básicos para construir una imagen sólida
Si querés imponer una imagen corporativa adecuada y conector de valor, tu estrategia debe cumplir con estos cuatro pilares:
- Planificación anticipada: Crear y ordenar las acciones necesarias para alcanzar el proyecto deseado. El proceso es complejo y requiere pasos claros.
- Sintonía en la comunicación: Coordinar absolutamente todas las formas de comunicación (mensajes publicitarios, identidad visual, el comportamiento del personal de contacto). La coherencia visual y discursiva es lo que genera confianza.
- Continuidad: La persistencia en el tiempo es acumulativa en la memoria colectiva. Como la gota que orada la piedra, la institución debe mantener la proyección de su imagen de forma constante para no caer en el olvido.
- Integración: La imagen no es un accesorio estético aislado; debe formar parte del funcionamiento global de la organización y estar ligada a cada una de sus acciones comerciales.
La mente del consumidor es el destino final
Al cumplir con estos principios, se construye una representación ideal en la mente de tus actuales y futuros clientes. Esta percepción se materializa después en acciones concretas, como la recomendación, el prestigio, el reconocimiento social y, por supuesto, la fidelidad de compra.
Cada persona extrae una visión global de tu negocio a partir de la información que le llega por distintos canales. Por eso, no todos construyen la misma imagen de una empresa; esta va a depender de la calidad de los estímulos que les envíes. Como diseñador, mi trabajo es asegurarme de que esos estímulos visuales y estratégicos sean los correctos para que tu identidad sea exactamente lo que el mercado desea elegir.
Hugo Daniel Becerra. E-mail.: hugodaniel.becerra@hotmail.com
Diseñador Grafico y Publicista // City Bell La Plata. Republica Argentina
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